19 El parque oscuro




© José Manuel Alfaro



Recuerdo estos árboles cuando aún eran jóvenes y pequeños, ninguno llegaba a mi altura, pero ya me gustaba sentarme entre ellos cuando caía la noche.
   Desde entonces, la ciudad ha ido rodeando el bosque, que ya ha dejado de serlo; ahora los caminos están cuidados, sin maleza; se han instalado bancos de madera aquí y allá; los árboles seleccionados han seguido creciendo, bien cuidados; y yo sigo viniendo aquí a menudo, a descansar.

En este banco, mi preferido, ante el que no pasa casi nadie, consigo hilvanar los recuerdos de mi larga vida. El mejor de ellos es la sonrisa de Isabel, la de aquellos labios rojos y jóvenes que me sabían a sangre. Fue el amor de mi vida. Nunca volví a amar de aquella manera. Por eso un día decidí desaparecer. Sin avisar, partí hacia Normandía, donde tardé más de un siglo en conseguir que su recuerdo no me doliera. Aún hoy me aparto de las mujeres que sonríen como ella lo hacía. Dejé de verla por su bien. Es la obligación, cuando se ama de verdad, más terrible y dolorosa que tenemos que cumplir, como una maldición, todos los vampiros.

© Manuel López Rey

Comentarios

  1. Recomendación: antes de leer el texto, pulsar sobre la fotografía; observarla detenidamente; luego pulsar atrás en la barra de navegación; ahora leer la historia.

    Se aceptan y agradecen todos los comentarios.

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  2. Después de un largo parón, un nuevo cuento. Gracias Manuel

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  3. Corto y bonito relato muy acorde con lo que la imagen me sugiere, relajación, añoranza, un poco de melancolía...
    Me alegra que reanudéis este proyecto, enhorabuena a ambos.

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    1. Gracias. Luciano Paniagua, por tu fidelidad a este proyecto.

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  4. ¡Vaya! Mi vampiro favorito perdido y hallado por fin en el parque. Supongo que te habrá sorprendido ver cómo en la foto (preciosa por cierto) el banco parece demarcar esa frontera infranqueable para ti. En el amor es como la vida, no se puede disfrutar de ambas luces a la vez y a ti te tocó resignarte con la parte oscura. Buen símil y magnífico corto.
    Se te echaba de menos durante este siglo. Te espero, ahora, muy versado en cielos nocturnos. Ya lo sabes, queremos más.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Óscar. Me encanta verte de nuevo por aquí. Vamos a ver si, después de este largo paréntesis, retomamos algunos proyectos. La vida de todos tiene sus cosas. Qué te voy a contar... Saludos, amigo.

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  5. Sencillamente, me encanta y lo mejor es la gran noticia de tu vuelta !!!!!! Un besazo !!!!!

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  6. Hacía tiempo que no te leía Manuel.
    Nunca dejes de escribir, siempre nos sumerges en una reflexión profunda. Emanas pasión por las palabras y das paso a la creatividad del que te lee.

    Un abrazo fuerte

    Ciso.

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